El modelo que utilizo
EZVIZ CP4: pantalla interior, timbre y conexión WiFi.
- Pantalla táctil de 4,3 pulgadas
- Vídeo 1080p
- 166° en diagonal
- Batería de 4.600 mAh
- WiFi de 2,4 GHz
Qué cambia frente a una mirilla tradicional
La propuesta es tener una pantalla dentro de casa y acceso a la imagen desde la aplicación EZVIZ. Al comparar una mirilla digital con WiFi, empezaría por decidir si necesito solo ver quién llama o también consultar eventos y atender desde el teléfono.
Son usos diferentes. Si únicamente quieres una pantalla en la puerta, quizá no necesites todas las funciones conectadas. Si quieres acceso remoto, la cobertura, la configuración de la app y la gestión de las notificaciones pasan a ser parte importante del producto.
Los puntos que revisaría
- Pantalla y facilidad de uso. Miraría si la altura y la posición permiten consultar la imagen cómodamente a quienes viven en casa. No elegiría solo por la diagonal anunciada.
- Imagen en tu entrada. La luz, la distancia al visitante y el encuadre importan. Una cifra de resolución o un gran angular no garantizan por sí solos reconocer cualquier detalle.
- Avisos y comunicación. La CP4 incluye detección de movimiento y audio bidireccional. Ajustaría los avisos a lo que necesito, en lugar de activar todo sin revisar el resultado.
- Grabación y mantenimiento. Compararía dónde quiero guardar los eventos y cómo voy a cargar el equipo. La comodidad diaria depende también de estas tareas.
Sobre la autonomía: EZVIZ anuncia hasta 90 días bajo condiciones de laboratorio con unos cinco minutos de uso diario. No equivale a una garantía para una puerta con más actividad. Mi referencia de uso es la indicada arriba.